La vida bohemia llegó a Francia de manos de los gitanos bohemios (de la ciudad de Bohemia, en la República Checa) que emigraban, sobretodo a la ciudad de París. El modo de vida de estos gitanos era despreocupado, se dedicaban a buscar la alegría de vivir y disfrutaban de los placeres mundanos. Esta forma de vida inspiró todo un movimiento cultural en París, atrajo a artistas de todo tipo que crearon una nueva escuela basada en los ideales del amor, la belleza, la verdad y la libertad; iniciando toda una revolución romántica localizada sobretodo en el barrio de Montmartre.

Los bohemios vivían en la noche, en los salones, cafés y bulevares de la ciudad de París.

Todavía hoy se conoce a este barrio como el barrio de los pintores, y pueden econtrarse en él los resquicios de la cultura que atrajo a este barrio a los mejores artistas del siglo XIX.

Los nostálgicos del movimiento pueden acudir a la Place du Tertre, a contemplar cómo los artistas buscan en ella cada día la inspiración. Pueden seguir también una ruta que lleva a recorrer casas antiguas en las que vivieron artistas famosos y que son hoy museos.

Pero sin lugar a dudas, uno de los lugares con más encanto, es a pesar de lo que pueda parecer; el cementerio de Montmartre, donde descansan algunos de esos artistas como el compositor Héctor Berlioz, Foucault, Offenbach, el pintor y escultor Degas, Gustave Moreau o el director François Truffaut. Los epitafios de las tumbas de este cementerio son dignos de descubrir.

 

Tampoco podéis dejar de visitar el conocido “barrio rojo” de París, que tanta mala fama dio a Montmartre en la época, debido a sus burdeles y prostíbulos. En él encontramos el mítico Moulin Rouge, protagonista de la película del mismo nombre, y que hoy sigue contando con espectáculos inspirados en la Bohème.

Como veis, todavía queda mucho de aquella cultura bohemia en el París de hoy. Si vais a aprender francés a París no podéis dejar de visitar este barrio en el que se originó todo un movimiento que inspiró a millones de artistas. La belleza, el amor, la libertad y el arte están impregnados por todas partes en Montmartre.


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