Introducción


Sídney (Sydney en inglés) es la ciudad australiana más poblada con casi 5 millones de habitantes contando su área metropolitana. Es la capital del estado de Nueva Gales del Sur y concentra al 62% de la población de este del país.

Es también la capital económica y financiera del país. El ranking 2014 de habitabilidad de la The Economist Intelligence Unit la sitúa en el séptimo puesto mundial en cuanto a calidad de vida. En el contexto australiano ostenta el título de los ingresos más altos por familia sumando 43.000 dolares estadounidenses de media.

Está localizada al sudeste de Australia, a casi 900 kilómetros al norte de Melbourne y a apenas 287 de la capitolina Canberra. Para lo grande que es el continente estas distancias no son tan grandes. La ciudad siempre ha mirado al mar edificandose a ambas orillas de la Bahía de Jackson, la cual forma el puerto natural más grande del mundo.

Fundada en 1788, lo que la convierte en el primer asentamiento europeo en Australia (que no en Oceanía), en origen era ¡una colonia penal! donde Gran Bretaña enviaba a sus condenados, muchas veces por delitos realmente nimios. Para que nos hagamos una idea de lo ligado que está Sídney con la historia de Australia, el día nacional australiano o “Australia Day” es el 26 de enero, fecha en que se fundó dicha ciudad.

Es una ciudad multicultural y cosmopolita. Se supone que una tercera parte de su población nació en el extranjero. Primero se pudo articular con los presidiarios que cumplían su condena y se establecían en el lugar. Recibió un importante impulso con la inmigración procedente de las Islas Británicas guiados por la fiebre del oro de mediados del XIX.

La política racista de “solo blancos” que solo permitía la inmigración europea salvo algunas pequeñas colonias chinas, fue llevada a cabo a nivel nacional desde 1880 hasta ser eliminadas las últimas reminiscencias en 1970. A partir de esta fecha comienzan a establecerse en el país gran cantidad de personas provenientes del sudeste asiático (China, Filipinas y Vietnam principalmente) y del Medio Oriente (principalmente Líbano).

Esta diversidad cultural se puede apreciar en las confesiones religiosas de su gente. La mayoritaria es la católica de cuya iglesia se declaraban adeptos casi un 30% de sus habitantes. La anglicana es la que tiene más tradición y acogería a cerca de un 15%. Un 5% se consideraría musulmán, un 4% ortodoxo y otro tanto budista. También existe una comunidad hindú que agrupa a un 2,5% y una comunidad judía que representaría al 1%.

El clima de Sídney es bastante suave. Puede presumir de disponer de unos 300 días de sol al año. En verano, que en el hemisferio sur corre de diciembre a febrero, la temperatura fácilmente alcanza los 25º C y el invierno la temperatura no suele bajar de los 10º C. A veces el tiempo se puede volver inestable por el gran desierto australiano y el tifón de El Niño pero nunca han revestido gravedad para la ciudad. Las tormentas de verano no son raras.

En cuanto a educación los estudios superiores más comunes en Sídney son los de comercio, ingeniería, ciencias sociales, salud y educación. Existen seis universidades públicas de las que cuatro son públicas. La Universidad de Sídney es la más antigua del país remontándose su fundación a mediados del XIX. Actualmente ocupa el puesto 37 en cuanto a las mejores universidades del mundo.